miércoles, 28 de junio de 2017

Me desespero por las madrugadas, cuando despierto y siento que estoy en la situación que siempre odie poder estar. Te siento justo a lado de mi, tu cuerpo está ahí, pero se que tu mente esta maquinando sueños de esos en los que no hay lugar para mi probablemente.

 Me resulta complicado el poder hacer feliz a alguien, creí que todos eran el problema, hoy veo que soy yo, pues exijo demasiado, realmente lo hago porque yo así de bien te podre responder, y creo que te asfixio, mientras tu en mi solo causas maravillas.
He comprendido muchas cosas estando contigo, que no me imagino que podría hacer sin ti, mas sin embargo se que siempre estará esa posibilidad de que me quedaré sola, y no pasa nada, puedo estar sola, jamás lo he estado, pero se que no sería como morirme, sería simplemente acostumbrarme a estar sin ti, ya lo he estado antes.

Me describías como perfecta, lo recuerdo bien, y se que desde hace unos días, meses quizás, te diste cuenta de que cuando decía que era rara y brutalmente honesta lo decía de verdad. No miento cuando te digo que no quiero hacer esto o aquello, no miento cuando preguntas y yo respondo aunque la respuesta cale, y no miento cuando te digo que te amo.

Cuando termine contigo por un día, tu no me detuviste, solo me pediste poder hacerme el amor una vez mas, y al igual que antes me había sucedido tu también preguntaste si seguiría siendo tuya, si podrías volver a tenerme siempre que lo quisieras, pero esta vez respondí hablando desde mi corazón y dije no, dije no porque sabía que entonces te habría perdido y me habría perdido a mi misma.

Solo espero que no te vayas todavía, y espero no dejarte yo tampoco, los dos somos tan parecidos que podríamos hacernos tanto daño si quisieramos, y podríamos amarnos tanto si también lo quisieramos.